Redención : 3ª entrega de Los Casos del Departamento Q

El pasado viernes tuvo lugar en Barcelona el pre-estreno del film Redención, tercera entrega de la saga Los Casos del Departamento Q: thriller psicológico de calidad, equilibrado, con toques de humor que se agradecen, y que aborda diferentes temáticas asociadas al contexto actual danés, como el racismo y la religión.

Esta tercera película lleva el mismo sello del guionista Nikolaj Arcel, creador de Millenium,  pero ha habido un cambio en la dirección: si bien las dos primeras películas fueron dirigidas por Mikkel Nørgaard (coodirector de la famosa serie Borgen) en esta ocasión dirige Hans Petter Moland. Este cambio de mano se nota en la producción, mas preciosista y tensa. Y es que en las anteriores entregas aportaban también tramas complejas y trabajadas, pero a esta última se le añaden componentes que le dan un toque mas «dark» y a la vez mas realista. La energía que genera esa contraposición entre ficción «oscura» y naturalidad genera expectación y lleva en volandas la trama.

Redención

Y es precisamente este toque de realismo y naturalidad el que le añade credibilidad al film. Por ejemplo, la aparición de un cargo policial superior, dos peldaños por encima de los protagonistas, que se encarga de acotar el presupuesto económico de las acciones policiales. Unos recortes que nos hacen tocar el suelo con los pies, y que transmite la sensación de cercanía que podíamos tener en filmes míticos policiales como Arma Letal.

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La energía que genera esa contraposición entre ficción «oscura» y naturalidad genera expectación y lleva en volandas la trama.

Otros elementos que le suman credibilidad son las escenas algo macabras y duras. Ya es habitual en la saga encontrar una trama imprevisible, pero en esta ocasión esta especie de descontrol equilibrado le añade un toque especial a este tipo de cine, nada hollywodiense -…vaya, que si alguien bueno debe morir, puede que así sea, no se andan con rodeos en Noruega.

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Cabe decir, sin afán de hacer spoilers, que el tema entorno el cual gira Redención es la religión. La fe y todas sus vertientes dan mucho juego y el director ha sabido sacarle partido, desde diferentes puntos de vista: sectas, prejuicios religiosos, dilemas existenciales, etc.

Además los dos protagonistas -los detectives Carl y Assad- son vehículos por los que transita el tema religioso, no es algo ajeno a ellos, y ese elemento consigue transmitir emoción al visionado, conmueve, va mas allá de la trama.

La verdad es que es algo que se agradece, pues no se a ustedes, pero uno hoy en día va a ver James Bond y cuesta horrores conectar – ya en la persecución, mas o menos sabes que pasara… No es el caso de Redención, donde este enganche emotivo crea numerosas dudas al espectador. Ademas, añadir que realmente en esta última entrega se han conseguido dos persecuciones que te mantienen pegado a la silla.

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Por otro lado debo confesar que personalmente creo que le he cogido cariño a los dos protagonistas de la saga, y creo que es algo inevitable. Por un lado Carl, al que me gusta llamar »el McNulty noruego», y que en esta tercera entrega desde el inicio, se muestra que continúa en su declive personal. Luego tenemos a Assad, un personaje entrañable, cuyo origen y facciones árabes hacen que en esta entrega «reciba» una buena dosis de racismo nórdico al que enfrentarse. Cabe decir que la conexión entre ambos actores es algo especial. Incluso en un memento de diálogo los dos detective mantienen una conversación sobre religión digna de la gran primera temporada de True Detective.

Por encontrar algún «pero» a esta tercera entrega, quizás diría que hay un pequeño exceso de metraje, aunque personalmente creo que esta justificado. En realidad, 2 horas pueden ser mucho para cualquier película, para mantener la tensión del espectador. Es por lo tanto un film ambicioso, y que en mi caso a logrado hacer que mantenga la atención.

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En definitiva vale la pena acercarse a ver Redención, que a parte de todo lo mencionado, está estéticamente muy trabajada, con una fotografía que ayuda a contextualizar una Dinamarca que cada vez da mas que hablar a nivel cinematográfico y seriéfilo.