Goya 2019: Los académicos kamikazes

Campeones Goya
Ayer el cine español se pegó uno de los tiros al pie más fatales de su historia: Campeones se alzó con el Goya a Mejor Película.

Las galas de premios siempre han sido motivo de controversia. Ya sea por la nula relevancia que le otorga gran parte de la sociedad o por su discutible espíritu competitivo entre compañeros de posición, estas noches son cada vez más discutidas por lo que es difícil de comprender la necesidad de cometer atrocidades como la que vimos anoche en los Premios Goya.

Goya

La carrera de premios en el cine español ha sido cosa de dos: El Reino (2018) y Campeones (2018), dos películas muy distintas, tanto en forma como en contenido. Mientras que la gran obra magna de Rodrigo Sorogoyen es un thriller terrorífico sobre la corrupción política, la simpática película Javier Fesser es una cinta que brilla por su mensaje, no por su calidad cinematográfica. Ambas películas se competían los premios gordos, y, como es lógico y justo, la noche se estaba decantando por El Reino (llevaba siete premios antes del fatídico momento).

Llegó el momento del anuncio de la película ganadora y fue presentado por Pedro Almodóvar y parte del elenco de Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988). La agradable sensación de incertidumbre hasta que el nombre de la película ganadora fuese anunciado concluyó con las expresiones de sorpresa de los encargados de presentar la categoría. Esas llamativas expresiones daban a entender que el cine español ha perdido la cabeza: Campeones gana el premio a Mejor Película, arrebatándoselo a El Reino ante la sorpresa de todo el público.

Lo que sucedió anoche ha sido, en cierto modo, esperado. Desde hace años vemos cómo los grandes premios del mundo del cine cometen injusticias que no desaparecerán nunca del imaginario colectivo. Aquella bochornosa derrota de La La Land (2016) frente a Moonlight (2016) o la más que probable victoria de la streamingfilm Roma en los Oscars de este año son buenas pruebas de ello.

Nominadas al Goya

Hemos pasado de premiar la excelencia cinematográfica a celebrar la insufrible corrección política de la sociedad y lo más popular entre el público. Porque, no nos engañemos, el Goya a Campeones solo se puede entender por la corrección política. Es impensable que un ser medianamente consciente piense que Campeones es superior a El Reino. Una es una película entretenida y simpática con un mensaje muy bonito, sin más; la otra es la excelencia cinematográfica en todos y cada uno de los aspectos que conforman la que es una de las mejores películas que se han hecho jamás en este país.

El Reino (2018): La rabia de (casi) todo un país

Aunque no lo parezca, este tipo de decisiones son tremendamente peligrosas. Tenemos directores como Carlos Vermut y Rodrigo Sorogoyen que, en vez de venerar y respetar, despreciamos constantemente en las galas de premios. Si seguimos con esta tónica, incomprensible parecerá que estos genios del cine se queden en un país que les menosprecia y no prueben suerte en Hollywood, donde su talento se verá más recompensado.

Ya la selección de Campeones como representa de España para los Oscars de 2019 fue incomprensible, pero tenía un pase por la floja cosecha de cine que habíamos hecho durante aquellos meses. Eso sí: lo de ayer es una herida casi mortal que será difícil de cerrar. Premiar el mensaje por encima del contenido. No se puede ser más kamikaze.

Ferran Alcocer Gómez

Ferran Alcocer Gómez

Cinéfilo incondicional. Nolanista, Zimmerista y purista. 8 años llenos de pasión, amor y respeto hacia el cine. Sé distinguir entre cine y streaming.