Crítica de Vulcania: Lucha Contra el Poder Establecido

Vulcania
Vulcania: Año: 2015| Dirección: José Skaf| | Producción: Coproducción España-Suecia-Francia; Zentropa Spain / Zentropa Sweden / Ran Entertainment| Música: Arnau Bataller| Fotografía: Emili Guirao| Montaje: Ana Charte Elena Ruiz| Reparto: Aura Garrido, Rubén Ochandiano, José Sacristán, Jaime Olías, Sílvia Abril, Ana Wagener, Miquel Fernández, Francesc Pagès, Ginés García Millán, Andrés Herrera, Borja Espinosa, Andreu Castro, Joan Carles Suau, Ignasi Vidal| Género:Thriller. Fantástico | Distopía! Duración: 90 min

Vulcania, la ópera prima del argentino de nacimiento y español de adopción, José Skaf.

Presentada en el pasado Festival de Cine de Sitges, Vulcania es un drama de ciencia-ficción donde el mundo se divide entre un puñado de dirigentes que disponen del dinero y del poder y una comunidad de obreros, partida en dos familias, que vien y trabajan sin preguntarse porqué. 

Jonás, comienza a trabajar en el puesto más peligroso de la fundición entorno a la que gira la comunidad.

Jonás, que acaba de perder a su familia en un misterioso accidente, conoce a Marta, con la que comparte tragedia y de la que intentará sacar información sobre lo sucedido. Su descubrimiento sacudirá los cimientos de la pequeña comunidad industrial donde nada es lo que parece.

No tener vida más allá de la fábrica y vivir sumisos a los planes del jefe soberano, que además de decidir sus jornadas laborales, deciden cómo viven, se relacionan y cómo gastan sus horas de ocio.

Como una comunidad de esclavos obreros se convierte en una sociedad sin identidad y sin valores propios y que bien podría aplicarse tanto al sigo XIX como a nuestros tiempos. Pero siempre hay un rebelde que lucha contra el orden establecido. Callado, observador y con unos misteriosos poderes que controlan el acero, Jonás será el encargado de no conformarse y tratar de desvelar las mentiras de los todopoderosos.

El pueblo recibe los mensajes a través de un hombre pulcro y convincente (José Sacristán), pero sólo es una marioneta a las órdenes de Adam.

Es una lucha contra el poder establecido en una sociedad ficticia.

Vulcania es un claro ejemplo de que los cineastas españoles son capaces de mucho más de lo que les dejan. Y sacar adelante un proyecto como el de José Skaf, sin morir en el intento, con un ajustadísimo presupuesto y con los resultados tan interesantes y sugerentes como los de Vulcania, bien merece mi admiración. El director ha comentado con Efe unas declaraciones.

“Nunca tuve la intención de que la cinta fuera un discurso político, pero es la vida y, cuando terminas una película así y ves los paralelismos con la actualidad, pues sí, son infinitos: la corrupción, el abuso. Y piensas en qué momento de la historia no ha habido un buen maletín con dinero […] Si fuésemos más valientes y nos quitásemos el velo de los ojos, seríamos capaces de conseguir un mundo mejor, y a veces nos falta esa determinación, como proponía Shakespeare […] Para mí, era muy importante que la película terminase con esperanza”.