B: the beginning (2018): la historia oculta en el olvido

b the beginning
B: The beginning cuenta como la investigación de una serie de asesinatos abre paso a la policía de una realidad oculta en la historia del país.

Título: B: The beginning | Año: 2018 | Dirección: No aplica | Producción: No aplica | Guión: No aplica | Música: Sin BSO original | Fotografía: No aplica | Montaje: No aplica | Reparto: Hiroaki Hirata, Hiroki Touchi, Asami Seto | Género: Animación, Acción, Crímenes, Fantasía, Horror, Thriller | Duración: 25 minutos

B: The beginning se ha presentado como una de las muchas apuestas de Netflix por el anime con una trama policial sobre un tema fantástico al más puro estilo japonés.

Los problemas de la policía para lidiar con la resolución del misterio tras unos asesinatos realizados por el asesino B los compensará la mente de Keith, uno de los personajes protagonistas que es una especie de Sherlock Holmes con un método analítico capaz de resolver y predecir cualquier cosa siempre que tenga las pistas y la información suficiente.

El resto de personajes puede dividirse en dos bandos, en una muy clásica bivalencia “buenos vs malos” bastante plana en este caso, pero que al menos plantea una acción lo suficientemente interesante para mantener la tensión y la atención del espectador.

La identidad del asesino no es un misterio en absoluto para el espectador y se revela pronto, presentando como en esos asesinatos aparentemente inocuos hay razones y significados muy relacionados por el enfrentamiento de lo correcto y lo incorrecto, el ying y el yang, y del mismo también resultan muy engañosos a ojos del que no conoce los detalles del caso.

B: The beginning

El argumento no me ha parecido nada sorprendente. Los diálogos son bastante decentes, pero nada del otro mundo y tienen ese sutil toque japonés de resaltar siempre esos valores de protección, propósito y el sentido de las acciones de cada individuo. Sí es cierto que poco a poco se va desvelando una historia oculta que poco a poco va captando la fuerza de la narración. Quizá sea el mejor aspecto narrativo, porque así logra manejar bien la tensión para crear una sensación “in crescendo” a lo largo de los capítulos. Aún así, bastantes de los personajes son efímeros y hay partes de la trama que están pobremente explicadas. Esta es una vertiente en la que la serie se podía haber guionizado mucho mejor.

Hablando de la calidad de la animación, se nota que Netflix está invirtiendo dinero y los resultados están a la altura. Incluso cuando se nota que hay pasajes realizados por ordenador, es una animación que tira a lo realista dentro de lo que permite el estilo animado nipón. Persecuciones y luchas están dotadas de espectacularidad. Esto no quiere decir que no haya momentos de reposo y relajación, pero los momentos de acción tienen el entretenimiento asegurado. De hecho, yo encuadraría la serie dentro del género de acción, aunque esté muy lejos de ser un non-stop repleto de adrenalina.

El apartado musical y sonoro cumple bien, sin fuegos artificiales. El doblaje japonés en el que vi la serie es de la calidad habitual en estas producciones.

B: the beginning me ha parecido un producto de acción/entretenimiento bastante decente dividido en 12 capítulos en su primera temporada, que yo consideraría auto-conclusiva. Lo recomendaría a fans del anime, pero no tanto a la gente que le cueste entrar en el género y le vaya a pedir a la serie algo distinto de lo que habitualmente ofrecen en las series de animación japonesas.

Martín T. Castro

Martín T. Castro

Programador, músico aficionado y adicto a la ciencia, el arte y la cultura en todas sus formas (pintura, literatura, cine). Me encanta la música barroca, clásica, impresionista y prácticamente cualquier género donde haya compositores como tales. También escucho folk. Como cinéfilo, sigo producciones con calidad que generalmente se desvían de lo comercial y lo 'mainstream'. "La lista de Schindler" de Spielberg, "Children of men" de Cuarón o "La mejor oferta" de Giuseppe Tornatore están entre mis films favoritos. En series, "Black mirror", "Big little lies", "The leftovers", "Lovesick" o la divertidísima "Rick y Morty".